Competiciones

Finales del NewGiza P2 2026: el torneo se ordena arriba con dos cruces de mucho peso

Alex Noguera
18 Apr 2026

El NewGiza P2 2026 ya tiene finales definidas y la lectura que deja el sábado es clara: el cuadro se ha ordenado arriba cuando tocaba. En el torneo masculino, Alejandro Galán y Federico Chingotto se jugarán el título ante Franco Stupaczuk y Miguel Yanguas. En el femenino, la final enfrentará a Bea González y Paula Josemaría con Delfi Brea y Gemma Triay.

No es una cuestión menor. Después de una semana con algún movimiento inesperado en el cuadro y con una parte media que había dejado espacio para lecturas abiertas, el tramo decisivo del torneo ha empujado a las parejas más fuertes hacia el último día. El resultado son dos finales que no necesitan adornos: tienen cartel, tienen recorrido competitivo y encajan bien con la jerarquía que se ha ido dibujando en Egipto desde que publicamos el cuadro oficial del NewGiza P2 2026.

Las semifinales confirmaron dos finales muy limpias

CuadroSemifinalMarcador
MasculinoGalán / Chingotto vs Nieto / Sanz6-3, 6-4
MasculinoStupaczuk / Yanguas vs Tello / Alonso6-1, 6-4
FemeninoBrea / Triay vs Ortega / Calvo6-0, 6-3
FemeninoBea / Paula vs Sánchez / Ustero6-2, 6-3

Los cuatro resultados dejan una impresión parecida: las parejas que llegan a la final lo hicieron sin necesidad de alargar demasiado sus semifinales y con una autoridad competitiva reconocible. No fueron partidos caóticos ni cruces resueltos en una moneda al aire. Fueron victorias con una dirección clara.

Eso también marca distancia respecto a lo que venía pasando en días anteriores. Si los cuartos habían dejado alguna grieta útil, como contamos en nuestra pieza sobre las semifinales del NewGiza P2 2026, las semifinales han devuelto el foco a las parejas que mejor han administrado el torneo en su momento decisivo.

Galán y Chingotto contra Stupaczuk y Yanguas deja una final masculina con lectura real

La final masculina enfrenta a dos parejas que llegan con argumentos sólidos. Galán y Chingotto derrotaron a Jorge Nieto y Jon Sanz por 6-3 y 6-4, un marcador que encaja bien con la sensación que vienen transmitiendo durante toda la semana: control, continuidad y claridad para resolver partidos sin regalar demasiado espacio.

En el otro lado, Stupaczuk y Yanguas superaron a Juan Tello y Eduardo Alonso por 6-1 y 6-4. Ese resultado confirma algo que ya se intuía tras su remontada en cuartos: están en una semana seria y llegan al último partido con un recorrido más que convincente. No han entrado en la final por desorden del cuadro ni por una cadena de sorpresas que les despejara el camino. Han llegado porque han ido imponiendo su sitio en el torneo.

El cruce final tiene sentido competitivo. Galán y Chingotto venían siendo una de las referencias más fuertes del torneo y también una pareja central en la lectura de abril, como ya apuntábamos al hablar de su oportunidad en la Race 2026. Stupaczuk y Yanguas, por su parte, han respondido en un tramo del cuadro que exigía mucho y han evitado cualquier caída temprana que diluyera su posición.

Dicho de otra forma, la final masculina enfrenta a dos parejas que sí llegan respaldadas por su semana. No es solo un buen cartel. Es un cruce entre dos proyectos que han sostenido la presión del torneo sin dejar demasiadas dudas en semifinales.

Bea y Paula contra Brea y Triay deja la final femenina que mejor ordena el cuadro

En el cuadro femenino, la final también deja una lectura limpia. Delfi Brea y Gemma Triay derrotaron a Marta Ortega y Martina Calvo por 6-0 y 6-3, frenando con claridad a la pareja que había roto el guion en cuartos al eliminar a Claudia Fernández y Sofia Araujo. Ese resultado es importante porque corta de raíz la posibilidad de un lado del cuadro más abierto y devuelve la final a una pareja que venía siendo una de las grandes referencias del torneo.

En la otra semifinal, Bea González y Paula Josemaría vencieron a Ari Sánchez y Andrea Ustero por 6-2 y 6-3. Tampoco fue una semifinal desordenada ni excesivamente ajustada. La victoria deja a Bea y Paula en una final que encaja bien con lo que habían mostrado ya en este NewGiza y también con la continuidad competitiva que llevan arrastrando desde otras citas recientes.

La final femenina, por tanto, no nace del ruido del cuadro sino de una depuración lógica. El torneo permitía algún margen para la sorpresa, y de hecho Ortega y Calvo habían abierto esa puerta. Pero en semifinales, tanto Brea y Triay como Bea y Paula volvieron a imponer una jerarquía reconocible. Eso deja un último partido con entidad real, porque enfrenta a dos parejas que llegan sin demasiadas fisuras en este tramo final.

También hay otra lectura útil: el cuadro femenino ha terminado juntando en la final a dos duplas que han sabido leer bien el momento del torneo. No por narrativa vacía, sino por la forma en que resolvieron sus semifinales. En ese sentido, el domingo no ofrece una final inesperada ni una acumulación de rebotes. Ofrece el cruce más fuerte que podía dejar el cuadro en este punto.

El torneo llega al último día con dos finales de verdad

Eso es probablemente lo más valioso que deja NewGiza antes del cierre. Después de una semana en la que el cuadro masculino perdió pronto una pieza importante, como ocurrió con la eliminación inicial de Momo y Di Nenno, y en la que el femenino dejó al menos una ruptura seria en cuartos, el torneo ha acabado ordenándose arriba en el momento decisivo.

La consecuencia es simple y útil: el último día deja dos finales con peso real dentro de la lectura del circuito. Galán y Chingotto contra Stupaczuk y Yanguas en hombres. Bea González y Paula Josemaría contra Delfi Brea y Gemma Triay en mujeres. Sin necesidad de exagerar, es justo el tipo de cierre que mejor sostiene el valor competitivo de un P2 cuando llega al domingo.

Fuentes:

Autor:
Alex Noguera

Llevo años siguiendo el pádel con la misma obsesión con la que otros miran una clasificación o un cuadro: intentando entender qué hay detrás de cada resultado. Me fijo mucho en las parejas, en los cambios de dinámica y en esas noticias que parecen pequeñas hasta que mueves un poco el contexto. En Padelizados escribo para contar lo importante sin ruido y para que la actualidad del circuito se entienda con algo más de profundidad.

Últimos artículos del blog